Océanos

mayo 20, 2010 at 8:46 am (Ciencias, Fotografía, Películas) (, )

Ayer fui al cine y acabé viendo un documental del que desconocía por completo su existencia. Me resistí levemente a verlo e insistí en ver una comedia porque dudaba de su calidad. No obstante, debido a su mejor horario y a que me lo habían recomendado varias personas, no me importó entrar a verlo.

Durante el tiempo que duró la película, se me pasó por la cabeza varias veces la de dinero que había tenido que costar todos los viajes, equipos y esperas para obtener el momento exacto en que el animal se comporta de forma llamativa.

Toda la película es una consecución de escenas sorprendentes, perfectamente hiladas, muchas de ellas, sin la voz del narrador a la que estamos tan acostumbrados. Simplemente con verlas provocan una sonrisa, una carcajada, estupor, compasión, rabia, indignación y sobre todo fascinación.

El haber obtenido todo este material ha llevado más de cuatro años de rodaje y convierte a esta cinta en el documental más caro de la historia (50 millones de €) y a su vez, en una de las películas con mejor fotografía que se han rodado hasta la fecha.

Me alegro de haberla descubierto en el cine y haberla podido disfrutar en pantalla gigante, pues muchas de las películas que más me han gustado las he descubierto ya tarde, en el televisor de mi casa, bien por falta de tiempo o bien porque soy demasiado joven como para haber llegado a tiempo a verlas (con la excepción de Blade Runner, que fue remasterizada y reestrenada en la gran pantalla hace un par de años).

Esta es una de esas películas que deberían ser expuestas en todas las escuelas infantiles y para adultos, que con el tiempo vamos perdiendo la conciencia ecológica en favor de la atención a nuestros problemas personales.

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Olor a tierra mojada…

noviembre 10, 2009 at 10:37 pm (Ciencias) (, , )

Cuando era pequeño, el olor a tierra mojada que a todos gustaba me resultaba extremadamente desagradable, incluso recuerdo un viaje diciendole a mi hermana que subiese la ventanilla que me daba nauseas. Aunque realmente de pequeño nada más subir en un coche yo era en mi totalidad una inmensa nausea con grandes probabilidades de vómito. Curiosamente, actualmente me encanta el olor a lluvia y hace años que no me mareo en ningún medio de transporte.

Tormenta de verano

Pero salvando esto, quería hablaros de porque huele a lluvia. La culpable es la geosmina, que etimológicamente significa “aroma de la tierra”. Es una sustancia producida fundamentalmente por una bacteria llamada Streptomyces coelicolor. Esta bacteria habita en la tierra y produce geosmina, que se deposita en el suelo. En el momento que la lluvia cae sobre el suelo, el compuesto pasa al aire y entonces es cuando se produce este fenómeno del olor a lluvia. Como curiosidad, la geosmina es una de las sustancias más olorosas, siendo perceptible en concentraciones de 1 parte por cada 10 billones. La lluvia ácida la destruye y es responsable de que no huela a lluvia (entre otras muchas cosas). La geosmina también es la culpable de estropear vinos, debido a que provoca que éstos tengan un olor terroso. La situación idónea para que el olor a lluvia sea muy intenso es un buen chaparrón que remueva la tierra después de un largo periodo de sequedad y calor, es decir, una tormenta de verano…
La tormenta de verano, contemplada desde el un porche de un chalet, oliendo la lluvia y disfrutando del fresco del agua creo que es una de mis situaciones favoritas.
Un saludo.

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